31.8.10

ESTEBAN ECHEVERRÍA



Muy pocos saben de su existencia, y mucho menos le rinden tributo, pero el monumento que recuerda a Esteban Echeverría, está ahí, perdido en un mar de vehículos que cruzan la rotonda de ingreso al distrito por Luis Guillón, sin que nadie pueda adivinar que es ese objeto blanco ubicado en el centro de la plaza, semi oculto por los arbustos.
Es que cuando "Amigos de Monte Grande", allí por el año 1945, decidió honrar la memoria del patrono del distrito, pensó en construir un obelisco lo suficientemente alto para que se viera desde los cuatro puntos cardinales que convergen en la rotonda.
Para ello la entidad, con Aníbal Cichero Pitre como presidente de la Comisión de Homenaje, realizó una colecta popular con el fin de reunir fondos para lograr su objetivo. Y con la presencia del Intendente Juan Guillermo Stura y el gobernador Mercante, la obra se inauguró con toda pompa el 27 de Abril de 1952.
El monumento, en cuyo frente se había grabado el texto "Esteban Echeverría Prócer, Pensador y Poeta. Nació en Bs. As. l 2 de septiembre 1805. Murió en Montevideo el 19 de enero 1851", fue bendecido por el padre Grondona.
Pero el ojo de la piqueta no detuvo su vista en la historia ni el tributo que se le rinden a nuestros próceres, por lo cual el obelisco que no solo recordaba al poeta y pensador, sino que además era el punto de referencia obligado para señalar el ingreso al distrito, fue demolido para ensanchar el Camino de Cintura, aunque la rotonda quedó en su lugar, apenas desplazada unos metros de su eje original.
Pasaron apenas dos años de la habilitación de la nueva ruta, que las entidades más inquietas en procurar sostén de nuestra historia, decidieron emplazar un nuevo monumento. Así es como la Junta de Estudios Históricos, Amigos de Monte Grande y Artes y Letras, se unieron para llever adelante la obra.
La piedra basal del nuevo monumento fué instalada el 29 de Agosto de 1981 con la presencia del comisionado municipal, Alberto Groppi. La escultura fue realizada por el artista plástico Víctor Doroz.
Pero allí no se detienen las penurias que paso la obra que recuerda a Echeverría, al tiempo fue robada por manos anónimas y nuevamente nos quedamos sin tributo, hasta que en 1998, bajo la intendencia del mismo contador Groppi se reinstaló un nuevo busto, esta vez realizado por el escultor Dante Puig, aunque aun se mantenga casi en el anonimato.
Fuente: Revista mensual "Todo es historia en Echeverría" del Sr. Carlos Angel Souza.



El nombre de nuestro Partido se debe a José Esteban Echeverría, quien nació en Buenos Aires el 2 de septiembre de 1805. Era hijo de la argentina doña María Espinosa y del vasco español Vizcaino José Domingo Echeverría. Cursó estudios primarios en la escuela de San Telmo, siendo un adolescente rebelde y bohemio, aunque aplicado al estudio. Fueron sus admirados maestros, Mariano guerra y Juan Manuel Fernández Agüero. En 1822 ingresa a la Universidad. Ya era huérfano de padre y en ese año fallece su madre, de cuya muerte se sentirá culpable, por su vida disipada. Estudia varios años en el Colegio de Ciencias Morales, lo abandona a fines de 1823, a pesar de haber sido estudiante aplicado. Ingresa como dependiente en la fuerte casa comercial Lezica Hermanos. Resuelve a los 20 años completar su educación en Europa. El 17 de octubre de 1825, viaja a Francia, a bordo de "La Joven Matilde", y tras un viaje accidentado, llega a El Havre. En "El ángel caído" deja testimonio de esa travesía, en un poema épico que muestra la influencia de Lord Byron y de José de Espronceda. En el comienzo de su viaje, en el trayecto entre el Río de la Plata y Brasil, escribe "Peregrinaje de Gualpo". Ya instalado en París, en el barrio de Saint-Jacques, desde el 6 de marzo de 1827, estudia diversas ciencias: política, filosofía, literatura y economía. Se familiarizó con las tendencias literarias ideológicas de la época, estudió ciencias en el Ateneo, dibujo en una academia y economía política y derecho en La Sorbona. Allí mismo se interesó por las tendencias literarias de la época, y estudió con afán ejemplar, logrando una sólida educación de carácter enciclopédico y asimilando infinidad de obras en francés e inglés. En 1829 la falta de recursos le obligó a regresar a Buenos Aires. Con ese importante bagaje retorna a su ciudad natal (junio de 1830) totalmente transformado. Introduce en el Plata el romanticismo literario, suscitando una fecunda renovación, y formula la doctrina del liberalismo político, impregnado de altas preocupaciones sociales y pedagógicas. Su llegada no pasó inadvertida, «La Gaceta Mercantil» que á pesar de su pobreza tipográfica, era en aquellos días el portavoz de las novedades que podían interesar al público, había reproducido en sus menguadas columnas, dos composiciones poéticas de Echeverría, "El regreso" y "Celebridad de Mayo", poesías como no se habían leído ni mejores, ni parecidas, desde muchos años atrás. En 1831, publicó sus primeros versos breves en el periódico "La Gaceta Mercantil" y también los versos de "La Profesía del Plata" en el periódico "El Diario de la Tarde". Al año siguiente, en 1832, editó en forma de folleto, "Elvira o La novia del Plata" considerada la primera obra romántica en lengua castellana. En junio de 1830, regresó a Buenos Aires, e introdujo en la zona del Río de la Plata el romanticismo literario, en el Salón se leen trabajos, se diserta y discute. Echeverría es uno de sus grandes animadores, participó activamente en las reuniones de los Salones Literarios y logró una renovación. Posteriormente publicó el primer libro de versos de la literatura argentina (Anteriormente se publicaron poemas sueltos), "Los Consuelos" (1834) y sus "Rimas" (1837), donde se incluye su obra más importante en verso: "La Cautiva". En 1837 -según las mejores averiguaciones- se abre el Salón Literario donde participó activamente en la librería de don Marco Sastre. En 1838, Rosas ordena la clausura del Salón, Echeverría funda en su reemplazo una sociedad secreta, la "Asociación de la Joven Generación Argentina", donde lee "Palabras simbólicas", con las ideas de la nueva generación, contrarias a Juan Manuel de Rosas, la que cambia de nombre luego a "Asociación de Mayo", la Asociación de Mayo, a la manera de la Joven Italia, de Mazzini. El propio Echeverría y otros miembros conspicuos señalan el año 1837 como el de la fundación de la nombrada sociedad, pero investigaciones recientes permiten establecer que tal cosa acaece recién el 8 de julio de 1838. La Asociación tiene filiales en las provincias de Córdoba, Tucumán y San Juan. En sus filas militan la mayoría de los hombres que volvieron a organizar la República después de Caseros, sobre la base de los principios expuestos en su seno por Echeverría, y desarrollados en el "Dogma Socialista" obra publicada en "El Indicador", de Montevideo, el 1° de enero de 1839, y tirada aparte, con algunas modificaciones, en 1846, en la capital uruguaya, precedida de la "Ojeada Retrospectiva". En 1839, Echeverría, a pesar de estar de acuerdo con la toma del poder por métodos no violentos, adhiere al fracasado "Levantamiento de Dolores" o de "los Libres del Sur" contra el gobierno rosista, por el cual se dicta la "Ley del 9 de noviembre de 1839" que, entre otras cosas, identifica a los unitarios como autores de la intentona. Presumiblemente, entre 1838 y 1840, mientras residía en la estancia "Los talas", cerca de Luján, Provincia de Buenos Aires, escribe su espléndido cuento realista "El matadero", el primero en su género escrito en el Plata, que se publicará póstumamente, y su "Manual de Enseñanza Moral" para las escuelas primarias (1846). Era una temeridad quedarse por más tiempo en el país. Entonces emigra al Uruguay (fines de 1840). Primero vive en Colonia del Sacramento y en 1841 se instala en Montevideo escribe a la juventud argentina, un poema revolucionario y redacta, además, "Avellaneda", "El ángel caído" y "La guitarra". Desde la adolescencia tiene que luchar contra la enfermedad. Sufre continuamente de los nervios y lo persigue su afección cardíaca. Su salud se agrava considerablemente en 1851, vivió en soledad y en la pobreza, falleciendo de una dolencia pulmonar en Montevideo (Uruguay), el 19 de enero de dicho año.

1 comentario:

Abrujandra dijo...

Como se mueren los grandes, qué pena que haya sido y siga siendo así.
Saludos